Paraísos de la 'mala vida': a la vista al portador

Por DÉBORAH CORDERO

Lejos quedaron los eufemismos de las abuelas para hablar de la prostitución, cuando era  gran tabú: 'la mala vida' y 'el oficio más antiguo del mundo'.

Ya tampoco es privativo del sexo femenino esta actividad que deriva en trata -en su calidad de esclavitud sexual- como para señalar únicamente a las 'mujeres de la vida galante' o 'del tacón dorado'.

Hoy lo mismo son hombres, adolescentes y niños los dedicados a tal fin y no precisamente porque así lo hayan decidido, sino que los grupos delincuenciales han extendido su brazo hasta la prostitución forzada.

Es tal la regularidad con que se mira la 'venta de placer', que la tolerancia de autoridades y sociedad ha crecido al punto de ignorar este delito que a todas luces va sumando víctimas en el país, como en el mundo.

En México la Comisión Nacional de Derechos Humanos estima que entre 16 mil y 20 mil personas son sometidas a esclavitud sexual. Se trata de trata, pero sólo sirve para campañas efímeras y de bajo impacto, apoyadas de vez en cuando por una figura pública.

A la par del bajo rendimiento de los esfuerzos institucionales, ciudades vacacionales de México cobran fama por la permisividad para la actividad, al grado que son llamados 'destinos de turismo sexual'.

Acapulco, Cancún, Puerto Vallarta y Tijuana son los puntos rojos en materia.

ACAPULCO

En este puerto del Pacífico los residentes y turistas ubican perfectamente dónde hay prostitución, las autoridades al parecer no.

En estudios sobre turismo sexual, como el de ECPAT Internacional, Acapulco se califica como el Bangkok de Latinoamérica por la prostitución -sobre todo infantil- que ahí se registra.

Y es que basta recorrer la zona de Playa Condesa sobre la Costera Miguel Alemán, el Zocalo y parte de la Zona Tradicional de la misma avenida para constatar que es un negocio boyante.

A unas cuadras de la arteria turística, en la avenida Cuauhtémoc de la misma ciudad, también hay oferta. En las Cruces, El Cayaco, ya para la periferia del puerto, también. Son bares, 'teibols' o esquinas solitarias; no hay límites para su ejercicio.

En todos estos puntos son mujeres y hombres adultos, también menores de edad, los que recorren las calles del otrora sitio de descanso del jet set mundial.

CANCÚN

No hay ganancia menor para la prostitución y eso aviva la trata en México. Se reitera, la tolerancia de autoridades y prestadores de servicios turísticos en estos puntos, es uno de los grandes alicientes.

En el principal destino turístico de México, Cancún, esta problemática está tan a la vista que ya no se ve. Lo mismo se ejerce en pleno Boulevard Kukulcán, en la zona hotelera, que en la Calle de las Sirenas o el Crucero, en lo que fue el corazón de la ciudad.

Qué más decir de esta ciudad turística que tiene su 'Plaza 21', un sitio sui generis en la Península de Yucatán donde se concentran todos los negocios de 'table dance' y sexoservicio (regulado).

Como un mall pero de 'antros', así lo describen taxistas en la ciudad; cuando llevan clientes hasta la carretera que conecta con Mérida, a la salida de Cancún, donde se levanta este peculiar centro.

Aún se recuerda también en Cancún el fallido intento de uniformar a las sexoservidoras del Centro, supuestamente para darles más seguridad. Esta no fue más que una intención electorera al inicio de los años 2000; su vestimenta sería negra con amarillo; ya se imaginan quién lo promovió.

El gran problema es que en la zona hotelera, supermanzanas y regiones (colonias) se ejerce 'el oficio más antiguo' y no es, para nadie, un secreto.

PUERTO VALLARTA

La joya turística de Jalisco, cuenta uno de los escándalos más grandes de trata y pederastia protagonizado por Thomas Frank White quien fue detenido en Bangkok y luego remitido a México para ser juzgado, decenas de menores fueron sus víctimas.

La zona turística de este bello pueblo en la costa del Pacífico mexicano no es ajena a los dos casos narrados con anterioridad. Los factores 'tolerancia comunitaria', la pobreza, marginación y sobre todo la impunidad, fomentan estos delitos.

La naturaleza no lo es todo, así que el que les llame paraísos, que explique ¿Para quién?

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