El verdugo de los amantes de la unidad

Algunos dicen que el tiempo es el mejor consejero, pero en otros casos se convierte en el espejo donde se refleja la naturaleza de los seres humanos.
 
En ocaciones, se comienzan las aventuras con un sentimiento de unidad y gracia, pero el tiempo termina por convertirse en el verdugo de los buenos deseos.
 
Para ilustrar un poco esta idea les presentaré a Ugolino della Gherardesca quien fue  un conde condenado. Después de que este obligara a su hermana a casarse con un esquirol güelfo llamado Giovanni Visconti para obtener poder, el noble italiano fue exiliado para evitar que hiciera alguna alianza perversa.
 
El conde no se quedó con los brazos cruzados y atacó su ciudad natal, obligándola a rendirse en condiciones humillantes y después de varias guerras se convirtió en el hombre más influyente de Pisa.
 
El italiano de pelos parados siguió incrementando su poder hasta que el reinado se fue para el lado contrario con el obispo Ruggieri degli Ubaldini. El ambicioso decidió traicionar a sus aliados quienes se molestaron mucho.
 
Por tal acción Ugolino fue capturado con todos sus hijos Gaddo y Uguccione, y sus nietos Nino y Andelmuccio. El castigo consistió fue encerrarlos por nueve meses en la Torre Mida con escasos alimentos.
 
Poco a poco se fueron muriendo sus vástagos, los cuales, al ser más débiles que el padre, le pidieron que sacara su naturaleza canibalesca y degustará de sus cuerpos cuando estos empezaran morir. El amor del patriarca por el poder hizo que sacara una de las muestras de amor por su descendencia.

El conde condenado sufría de angustia de tener que hacer tal acto atroz. El sufrimiento no venía de la posibilidad de que hacerlo, sino que sabía que tarde o temprano lo haría, pues en su corazón era más la ambición de su poder que el amor hacia su parentela.
 
Victor Thiébaut retrató este momento en su obra Ugolino que se puede admirar la tensión en todos los músculos del cuerpo del conde mientras los niños  ven a su padre como un Dios caído y perverso. La asquerosidad de la torre terminó por hacer que todos murieran de hambre después de nueve meses, los cuales, la tortura de saber el destino y el tiempo era el peor verdugo.
 
Tal y como ahora pasa en los que alguna vez convocaron a la unidad. Paso a paso, comienzan a comerse sus propios principios y a traicionarse.
 
Usted sabe quienes son.
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